Buscaba con anhelo un poco de agua bajo la arena, pero encontró sin proponérselo una lampará maravillosa.
Al frotarla apareció un milenario Genio que, agradecido, le ofreció tan sólo un deseo . Bradamante, sin dudarlo, solicitó que éstos fueran infinitos.
Desde entonces, vive anhelandolo todo, pero jamás obtiene algo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario